Contenido principal

Twitter icon
Facebook icon

¿Qué fue la Semana del Acceso a la Lectura?

05/11/2018

Organizaciones de los más diversos ámbitos participaron de tres encuentros organizados por Tiflonexos del 23 al 26 de octubre. ¿El tema? Acceso a la información de las personas con discapacidad en nuestro país. Enterate en esta crónica de qué se trató cada jornada y quiénes participaron.

Primero, las editoriales

A las 9.15 de la mañana, Susana Cantero se acomodaba los lentes desde su asiento en la primera fila de sillas dispuestas por la Editorial Santillana para la primera de las jornadas. Susana, que forma parte de Santillana Argentina desde hace años, es anfitriona de la reunión y recibe a cada uno de los representantes de editoriales invitados para la ocasión.

Si bien compiten a diario en el mercado por vender sus obras, hoy los encuentra un espacio donde tienen la oportunidad de seguir colaborando por el acceso a la lectura de personas con discapacidad.

El primer encuentro está destinada a las editoriales argentinas que colaboran con nosotros. Son ellas las que tienen en su poder los objetos más preciados por todo buen lector: los libros. Esos libros son los que Tiflo recibe, adapta y pone a disposición de todo usuario con discapacidad que esté debidamente registrado en Tiflolibros, la más grande biblioteca virtual de habla hispana para personas con dificultades para la lectura convencional.

Con la participación especial de Pedro Milliet, representante brasileño del Consorcio de Libros Accesibles – ABC que financia uno de los principales proyectos de Tiflo, la jornada avanza. Pedro explica, pasa diapositivas, y habla un portuñol al que uno se acostumbra rápidamente.

 

Algunos de los asistentes se muestran curiosos por el proceso de adaptación de un libro. Y se sorprenden al ver cómo queda el texto terminado una vez que pasa por las manos (mejor dicho, por las computadoras) de los adaptadores de Tiflonexos.

“No es lo mismo la comprensión visual que táctil”, interviene Pablo Lecuona, presidente de Tiflonexos, cuando uno de los asistentes consulta sobre qué tipo de gráficos conviene imprimir en sistema braille. Pablo está apoyado contra una de las paredes blancas de la sala. Se siente cómodo haciendo comentarios desde allí.

Ya llegando al cierre, se propone como actividad final que los representantes de Santillana, Macmillan, SM, Kapelusz, Tinta Fresca, Párrafo Aparte, Editora Braille, Centro de Copistas y JLTW adapten una actividad como si fuesen parte del equipo de Tiflo.

Al salir del edificio de la empresa ya pasado el mediodía, se llevarán una idea más clara del aporte que hacen por la accesibilidad.

Cara a cara con los productores

Es importante aclarar que cuando se habla de material accesible, se hace referencia a todo texto que puede ser leído por personas con discapacidad visual. Un libro digital adaptado, un audiolibro o una impresión braille son materiales accesibles.

¿Qué otras organizaciones argentinas producen este material? ¿Cómo hacemos para trabajar todas en conjunto y compartir conocimiento para lograr mejores resultados y llegar a más personas con discapacidad?

Con esas preguntas en mente, Pablo Lecuona abre el segundo encuentro de la semana. Esta vez, con entidades que producen materiales accesibles en Argentina.

Durante los días previos a la Semana de la Lectura, miembros del equipo de Tiflo le habían consultado a Pablo cómo pensaba organizar el encuentro con entidades. “No tengamos estructuras rígidas. Pensemos en grupos de trabajo”, repetía Pablo. Y así se hizo.

Fueron tres las rondas que se organizaron en una de las salas de Sarmiento al 1100, a escasos metros del Obelisco. El espacio, con capacidad para un público numeroso, fue ofrecido por la FAICA, federación que agrupa a las organizaciones de discapacidad visual en el país. El presidente de la FAICA, Carlos Cólere, está presente en la reunión.

Los treinta asistentes narran sus realidades, cuentan qué materiales accesibles producen, en qué proyectos trabajan. Pero sobre todo reflexionan acerca de cómo potenciar el trabajo en equipo con las demás organizaciones presentes: en la sala hay representantes de ONG’s, escuelas, bibliotecas y la Editora Nacional Braille y Libro Parlante, dependiente del Estado.

El Centro de No Videntes (CENOVI) de Resistencia, Chaco; la Biblioteca Popular Braille y Parlante “Alfredo Palacio” de Puerto Madryn, Chubut; la Escuela de Apoyo N° 2 de General Pico, La Pampa; y la Escuela Especial N° 26 de Corrientes capital federalizan el debate.

Pocos minutos luego de las 17, los asistentes se levantan para la foto grupal. En la imagen se verán varios bastones blancos. Satisfechos con los objetivos propuestos, los participantes prometen estar en contacto para elaborar una base de datos donde puedan compartir el material que cada entidad produce. Valoran los espacios de encuentro, y más aún cuando surgen propuestas concretas.

Por fin, la jornada grande

La mañana del 26 de octubre está soleada y la temperatura invita llevar un abrigo liviano. El encuentro de hoy es en la Biblioteca del Congreso de la Nación, en un auditorio en el subsuelo al que se llega bajando pocas escaleras. Como varios de los asistentes tienen discapacidad visual, habrá dos voluntarios que a lo largo de la jornada estarán encargados de guiarlos.

Cerca de las 10:05, Pablo Lecuona ya está sentado frente al micrófono para dar inicio a la II Jornada de Acceso a la Lectura. Lo acompañan Alejandro Santa, director coordinador de la biblioteca del Congreso y anfitrión del evento, y nuevamente Carlos Cóleres, de FAICA.

“Vamos a presentar distintas experiencias y a discutir, con la idea de encontrar los mejores caminos para seguir trabajando en el acceso a la lectura: en acercar la lectura a muchísimas personas con discapacidad visual que aún con todos los avances tecnológicos y legales que tenemos, todavía no están accediendo plenamente a la información”, inicia Pablo. No es la primera vez que está cargo de abrir un encuentro de este tipo.

Los paneles

El Impenetrable es un vasto bosque que se extiende por la provincia de Chaco, y que también abarca parte de Formosa, Salta y Santiago del Estero. A la falta de acceso a la lectura, se suma la inaccesibilidad que existe para llegar hasta las comunidades que habitan esta región. En esas comunidades, también viven personas con discapacidad visual.

“Al principio solo trabajábamos en la capital (Resistencia), pero hoy tenemos otras filiales en la provincia: estamos en Villa Ángela, y en Juan José Castelli, que es cerca del Impenetrable chaqueño”, narra Nora González del CENOVI de Chaco, entidad que existe hace 43 años.

“Nuestro trabajo es muy arduo. Tratamos de llegar a todos lados: no esperamos en nuestra institución a que nos busquen, salimos a buscarlos. Porque no queremos que sean invisibles para la sociedad, queremos que sean visibles y que tengan voz”, remata Nora. Participa del segundo grupo de oradores.

Cinco fueron los paneles temáticos planificados para la jornada: Libros Digitales Accesibles; Acceso a la Lectura y Educación; Buenas Prácticas en lectura accesible; la experiencia UMA (Unión por la Producción de Materiales Accesibles); y Puntos de Acceso a la Lectura. Accesible, acceso, accesibilidad. Por si no quedó claro de qué se trata.

El servicio de catering que ofrece la biblioteca es simple pero delicioso: empanadas de carne suave y de jamón y queso se complementan con sánguches de miga. Antes de la hora del almuerzo, es el turno de Analía, Sol y Mercedes, tres mujeres provenientes de tres sectores muy diferentes.

Analía viene en representación de Lengua Franca, asociación civil que trabaja por en el mundo de la lectura fácil. Sol forma parte de Canales, ONG que produce videolibros para personas sordas. Y Mercedes es parte de Cognitas, un equipo de psicopedagogas que trabaja con chicos con dislexia. Desde que conocen Tiflolibros, no dejan de recomendarlo.

Los últimos dos paneles están dedicados a experiencias de trabajo que están en funcionamiento: la formación del grupo UMA del que forma parte Tiflo junto a otras cuatro entidades, y el proyecto de Puntos de Acceso a la Lectura (PAL), que busca establecer computadoras adaptadas con acceso a Tiflolibros en distintos puntos del país. Ya son 15 los PAL distribuidos en toda la Argentina.

Con las palabras de Gustavo Schötz, Director Nacional del Derecho de Autor, la jornada termina. Bromas de por medio, Pablo se encarga de cerrar el evento: “Les agradecemos la participación y espero que nos vayamos con contactos, ideas y proyectos para seguir trabajando juntos. La articulación entre todos los espacios presentes es la que nos va dar la posibilidad de generar los cambios necesarios”.

El director de Tiflonexos ya piensa, de hecho, en una próxima Semana de la Lectura Accesible.


Imágenes: 
Pedro Milliet expone durante la jornada con editoriales
Foto grupal durante el encuentro con entidades
Gustavo Schötz expone durante la jornada de Acceso a la Lectura
Segundo panel - Jornada de Acceso a la Lectura